miércoles, 15 de diciembre de 2010

Años venideros

Buenas noches, mundo. Aunque de buenas no tengan nada, os saludo.
Para qué engañarnos: la vida es una puta mierda, y todos lo sabéis. Al principio todo es una fiesta, un desmadre, y un estilo de vida de la hostia... Luego maduras, sientas la cabeza, caes en un trabajo que no te gusta, te casas, tienes hijos, y cuatro hemorroides que no te joden ni la mitad de lo que te jode tu pareja. Y para cuando te quieres dar cuenta, estás atrapado en una vida de mierda mientras el universo entero en sí mismo, espera a que se te caiga la pastilla de jabón.
Los viejos tiempos... Sin duda eran los mejores. Ojalá alguien me lo hubiera dicho en aquel entonces. Ojalá nos lo hubieran dicho a todos. Los habríamos vivido más, y no los habríamos desperdiciado en encontrarnos constantemente en un estupor etílico. Y tal vez así en algún momento nos hubiera sido más fácil matarnos de un coma etílico.
En definitiva... Los mejores años, tirados por el retrete. Y los que están por venir, parece que vienen... pues de ahí mismo, vomitados por el retrete. En todo caso, prefiero que cuando lleguen los malos años, me pueda comportar como una estrella de rock de los años setenta: Siempre hasta las cejas de alcohol, y sin poder recordar más que lagunas negras.
Y ahora, a tomar por culo todo el mundo. No os quiero ver en lo que queda de semana. Almenos, sobrios no.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Madurez

Buenos días, mundo. Otro día hermoso en el paraíso, sin incidentes, ninguna noticia desagradable, nada preocupante... Ahora échale huevos y dí que no se puede joder. Y ya puestos a mentir, digamos que diseñamos los planos del circo romano.
Hoy me he levantado, y he añorado los viejos tiempos... No salir de la cama, estar con una chica todo el día sin salir de la habitación, y toda la gente que me conocía, pensando en aquellos momentos, que un día de éstos me mataría con la viagra... En definitiva, los viejos y buenos tiempos.
Me pregunto donde quedaron... La mitad de ellos, puede que estén enterrados en lagunas negras que hay en mi memoria, pero ese no es el caso... Me refiero a las buenas tardes, con colegas, con gente, con buen ambiente, y tal vez con alguna cistitis de vez en cuando.
No me gusta ponerme melancólico... Excepto cuando quiero. Pero en este caso, el tema a tratar es lo importante: los viejos tiempos quedan atrás, la gente madura(o no), y cambia de aires... Lamentablemente, creo que casi toda la gente que madura, y cambia de aires, lo hace a cambiar a un ambiente de gente tan estirada, que a los más masculinos, poco les faltaría para desmayarse por una mierda de uña rota.
Yo paso de esos ambientes... Prefiero otros en los que no me cueste ver un poco de vello púbico de vez en cuando, y nada de estar en un ambiente en el que me encuentre tan tenso que pudiera comer carbón y cagar un diamante.
Pero la gente cambia, se hace mayor, se jode la vida, palma, y no queda ni una mierda de recuerdo agradable de su vida. Y cuando pienso en ello... Pues pienso en ello, y ya está. Y lo único que me viene a la cabeza, es que no me arrepiento de elegir un estilo de vida tan superficial...
Y ahora, hacedme caso: No maduréis. Seguid siendo unos críos. Puede que vuestros padres digan que tienen un problema con vosotros, pero, por muy padres que sean, no llevan casi nunca la razón. El problema no lo tienen ellos, lo tenéis vosotros, y vuestro problema, son ellos.
Me despido con una botella de bourbon, una pequeña resaca, y un consejo: "A callar y a darse una buena fiesta."
Y ahora, a tomar por culo todos. Y no os quiero ver a menos que sea en mitad de una fiesta salvaje sin pies ni cabeza.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Relaciones

Buenos días, mundo. Desde la tierra de la gente que echa a perder su vida de manera patética con el amor, y todas esas gilipolleces, tal vez no os pueda escuchar muy bien desde aquí al ahogar las penas en un vaso de Bourbon.
Eso es algo que me he estado planteando desde que me he levantado. ¿Porqué la gente pierde el tiempo y malgasta sus vidas en gilipolleces sentimentales? Y peor aún, en gilipolleces sentimentales con imbéciles. Parece ser que hoy en día, si una tía es lista, inteligente, culta y atractiva, acabará en brazos de un capullo que no parece capaz de atarse los cordones sin ayuda. Y en el peor de los casos, de un capullo feo, consentido y caprichoso. Y a los tíos no les va mejor, porque el éxito es proporcional a la probabilidad de acabar con una zorra manipuladora y estúpida, igual de consentida que vomitiva.
Francamente, deberíamos aprender de los pocos gays homófobos que existen. Ellos son capaces de mandar a la mierda a alguien que aman, sin ningún problema. Y por supuesto, dar por culo a alguien que también te jode, no es una mala terapia.
En cualquier caso, y prefiero estar soltero, a acabar igual que el resto de tíos heteros. Lo más ilógico es que la mayoría se cabrean porque mi vida es una inmoralidad constante, en la cual hay sexo, chicas guapas, y alcohol. Y eso, para ellos y para mí, tiene un nombre: Utopía. Puede que realmente ese sea el motivo del odio: Ver a alguien tener lo que te gustaría vivir mientras tu novia, con sutileza de seda, y precisión quirúrgica, te corta los huevos y los enmarca como un trofeo.
Para el resto de los chicos y chicos que lean ésto, y se encuentren en esa situación: Si buscáis una mano que os ayude, buscadla al final de vuestro propio brazo. Yo os ayudaría, pero no puedo acercarme sin estornudar... tengo alergia crónica a los que echan su vida por la borda cometiendo gilipolleces.
Y a todo el mundo en general: Ahora, a tomar por culo. Leed algo estos días, y si es mío, mejor.

viernes, 22 de octubre de 2010

Incultura social

Buenos días mundo. Desde la tierra de las mentes podridas, saludo una vez más, asqueado del cubo de vómitos en el que nos ahogamos indudablemente.
Como dijo Einstein: "Solo el universo y la estupidez humana son infinitos." Y aún así, no estaba seguro de lo primero. Bueno, pues hoy ya tenemos pruebas irrefutables de lo segundo.
Vivimos en un país, o tal vez en un mundo, donde la estupidez, lejos de ser un problema, es una puta estatua de oro en un pedestal. Cada vez que encendemos la tele, un etimólogo, un sociólogo o un pensador, entra en un estado de coma cerebral irreversible. Es un efecto masivo, el hecho de que cada dos por tres los programas del corazón, los reality shows, o el resto de la telebasura donde salen periodistas sin hábitos lingüisticos, cantantes pop que se creen de rock y aún peor, que se creen cantantes de buena música, nos hacen entrar ganas de encargar una soga y un cursillo de cómo hacer nudos firmes.
Y es que hay demasiada mierda por el mundo adelante. Coño, que ya está bien de mierdas de telebasura y de aplaudirlas. Si pusieran cosas que, por lo menos, tuvieran un mínimo de intelecto y de interés... Pues no tendríamos que pasarnos media vida viendo como siete nenazas ponen sobre la mesa de disección verbal a un famosillo del tres al cuarto, y lo abren en canal. Y lo que es peor: Son repeticiones de las mismas disecciones hechas a otros famosillos de mierda.
Los periodistas y cantantes de hoy deben sentirse como los escritores postromanticistas... Aunque por desgracia para nosotros, no les entran esos instintos suicidas que tanto les caracterizaban...
A lo que quiero llegar es que no necesitamos saber la vida de un politicucho o famoso que ya ha sido escrita diecinueve veces de maneras diferentes, ni saber con quién se lía, a quien se tira... Seguro que yo, en una sola noche, he hecho cosas mucho más extravagantes sexualmente, y que nadie en su sano juicio creería posibles, que ellos en toda su vida. Y no por eso voy corriendo a los periódicos a contarlo.
Que quieren fama: Pues que estudien por una vez en su puta vida y hagan algo de provecho digno de reconocimiento. Pero que no se la ganen por cepillarse a una modelo... Eso yo lo hago ya altruistamente, y sin necesidad de reconocimiento.
Cuesta mucho cambiar la mente de las personas... O de llenar el vacío que tienen donde debería haber un cerebro. O aunque solo fuera una neurona.
Me despido otra vez indefinidamente... Tal vez me emborrache y mande el mundo a tomar por culo otra vez... Lo cual no estaría mal si pudiera hacerse realidad.
Buenas noches, aunque sea mediodía. Nos veremos cuando se me pase la resaca y la mona.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Música y valores

Buenas noches, mundo. Desde la tierra de los acordes que rompen tímpanos, donde muchos fracasados se creen músicos, me encuentro a punto de perder la conciencia buscando una vía de escape a todo lo que pasa alrededor.
Lo raro es que cada vez se le da mas importancia a la música. Cada vez más y más. Pero no a la música en sí, sino a los deseos de manipulación de algunas personas que, seguramente, ninguno de sus padres acertó a darles una hostia cuando se lo merecían.
Hoy en día si escuchas música tienes que pagar. Y si no la escuchas, te hacen escuchar música y pagar luego. Y si escuchas música que algunos imbéciles creen inadecuada, además de pagar, dicen que estás desviado socialmente. Venga, vamos... Si quiero pagar por ser un desviado social, me iría de putas. O mejor, invitaría a los que me llaman desviado social, que parece que falta les hace.
Me refiero a que hoy en día, los institutos de estudios sociales, la iglesia, la política, los defensores de valores familiares... Todos ellos siempre determinan la música moderna como algo abyecto, vil, horrendo, satánico, que atenta contra los valores sociales y familiares... Y luego se van al bar, a tomar cerveza y emborracharse, para escapar de sus maridos y esposas, o de la realidad del mundo... Todo un ejemplo de honestidad y unificación familiar... Y ya de paso, ¿porqué no nos atan a un hormiguero y nos untan miel en los testículos, alegando defensa de los derechos humanos?
Pero como dijo Voltaire: "Es difícil liberar a los tontos de las cadenas que veneran.", y por desgracia, las cadenas de hipocresía nunca se acaban, y son más pesadas y están más podridas que las propias mentes de los que las defienden.
En fin... Simplemente debo decir que me apetece terminar de perder el conocimiento, soñar con música, y tal vez ver a algún "representante de los buenos valores" pintado en un cuadro al lado de Tomás de Torquemada, pasándole una antorcha.
Buenas noches. leed algo, y si es mío, mejor.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Mona y resaca

Buenas noches, mundo. Desde el mar de aguas turbulentas en el que me encuentro sumergido, intento volver a escribir... lo cual me está costando, ya que cada día el mundo es más deprimente, y por lo tanto, me encuentro más aburrido y cansado.
Ya sé que no pasaré a la historia, ni que nadie compartirá unas copas conmigo por escribir ésto, pero, ¿a quién le importa? Al final todos somos como tipos con alzheimer en una casa de putas. Nos olvidamos de qué coño estamos haciendo aquí, y nos seguimos sorprendiendo de que nos sigan jodiendo.
En cualquier caso, da igual. Siempre habrá alguien mejor, pero también alguien que esté más jodido. El mundo antes era como un grano en el culo, y ahora... Es más bien como una próstata que solo da el coñazo. Podríamos intentar mejorarlo, pero mejor nos metemos un tripi, nos tiramos al mar, e imitamos a los delfines.
El mser humano es increíble. Ha convertido un mundo salvaje en una mierda gigantesca. Sería para sentirse orgulloso, y para reflexionar todo lo que sabemos sobre la inteligencia, cultura, dios, y el universo.
Estoy desvariando. Lo principal que quería decir es que da igual lo que queramos hacer. El mundo siempre nos jode. Pero lo único que nos puede evitar la úlcera es la capacidad de poder decir que nos importa una mierda. Os enseñaría a aprender esa habilidad, pero... ¿Véis? Me importa una mierda.
En fin... Lo mismo de siempre. Un día más en el infierno, y aquí me encuentro: ahogándome en un mar de coños que es mi vida. El último refugio seguro contra la triste y cruel realidad.
Buenas noches. Y mañana, mona y resaca.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Viajes

Buenos días, mundo. Desde la tierra de las ilusiones hechas mierda, y enmedio del valle de las depresiones. Otro día más se convierte en un fracaso total.
Por desgracia, he hecho un viaje. Y no uno de esos viajes espirituales de mierda para ayudar a los enfermos terminales a pensar que todo es menos triste. Por lo menos ellos dejan atrás una mierda de mundo hipócrita que no hace nada más que llenarse los bolsillos: Mirad a Suiza. Fingiendo ser neutrales mientras amasan toneladas de oro nazi. Hay que joderse.
Por desgracia, el viaje que he hecho ha sido físico. Lo cual sólo ha significado dos cosas: Estar más en contacto con lo peor del día a día, y ver la misma mierda de mundo, pero en otras partes del mundo.
Creo que estamos perdiendo el instinto asesino. Y la virilidad, de paso. Los hombres de las cavernas cogían sus lanzas, iban a por el bicho más grande que hubiera, lo mataban, y volvían a las cavernas a hacer nuevas generaciones de cazadores. Dudo que ninguno de ellos pensara que el mundo se convertiría en la puta cloaca infesta que es hoy. Abundan los enclenques que se quedaban en la cueva pintando bisontes.
En fin... Tristemente, tendré que olvidar el viaje, y causarme otro daño cerebral alcoholizado... Buenas noches, y esperemos que mañana el mundo sea mejor. O al menos me lo parezca visto tras el cristal de la resaca.
Lo que no te mata.. Te jode la hostia.